domingo, 19 de noviembre de 2017

T 4 EL HUMANISMO Y LA REFORMA PROTESTANTE



El Humanismo
El Humanismo es la corriente intelectual y cultural que se desarrolla en Europa Occidental durante los siglos XV y XVI y que tuvo como objetivo liberarse del pensamiento dominante durante el final de la Edad Media, la Escolástica Católica. Se caracterizó por:

  • El antropocentrismo, o interés por el hombre como centro del universo.
  • La admiración por la cultura de la Antigüedad griega y romana.
  • El individualismo en la búsqueda de la verdad mediante la razón y el estudio personal.

La difusión de las obras de los humanistas y de los autores clásicos se vio favorecida por la imprenta, inventada hacia 1440 por el alemán Johannes Gutenberg (1400-1468).
   El desarrollo del Humanismo corrió parejo al de la  revolución científica:

  • Nicolás Copérnico (1473-1543) formuló su teoría del heliocentrismo, según la cual el Sol era el centro del universo y la Tierra giraba a su alrededor.
  • Andrés Vesalio (1514-1564) impulsó el estudio de la anatomía humana, y el español Miguel Servet (1511-1553) elaboró una avanzada teoría de la circulación de la sangre, junto a sus críticas de los dogmas religiosos por las que fue condenado a la hoguera.
  • Los descubrimientos geográficos impulsaron otras ciencias, como la geografía, la botánica, la zoología y la cartografía.

Pero el gran impulsor del Humanismo fue el holandés Erasmo de Rotterdam (1469 - 1536) quien inició la crítica sobre las supersticiones y las malas prácticas de la Iglesia Católica, sus principales obras fueron El Enchiridion, donde aboga por una fe cristiana racional y personal, y El Elogio de la Locura, en la que critica no solo los excusos religiosos sino también las injusticias sociales y políticas. Las obras y el estilo de Erasmo ejercieron  una gran influencia sobre los autores españoles de los siglos XVI y XVII como Miguel de Cervantes o Francisco de Quevedo.
    La gran diferencia entre los humanistas y los reformadores protestantes consistió en que los primeros nunca llegaron a romper con la Iglesia de Roma, mientras los segundos si, creando nuevas iglesias cristianas reformadas.

La Reforma Protestante
Desde finales de la Edad Media, se sentía la necesidad de emprender una profunda reforma religiosa que acabara con los vicios y la corrupción de la Iglesia. Lutero, en Alemania, fue el primero en romper con el dogma establecido, poniendo fin a la unidad de la cristiandad occidental.
   A principios del siglo XVI la imagen que ofrecía la Iglesia indignaba a muchos cristianos, que no podían aceptar prácticas como la compraventa de cargos eclesiásticos, el lujo de los papas, que se comportaban como príncipes autocráticos, la vida relajada de los clérigos y su escasa preparación.
   Martin Lutero (1483-1546), monje agustino y profesor de teología de la Universidad de Wittenberg, se rebeló contra Roma cuando el Papa León X (1513-1521) ordenó, en 1517, la predicación de indulgencias, es decir, el perdón de los pecados a cambio de limosnas para financiar la reconstrucción de la basílica de San Pedro.
   El 30 de octubre de ese año Lutero fijó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus noventa y cinco tesis contra la doctrina católica. Los puntos principales de su reforma eran:

  • La justificación por la fe: las personas se salvan sólo por su fe, y no por sus obras.
  • El sacerdocio universal: todos los creyentes pueden interpretar libremente los textos sagrados.
  • El libre examen de la Biblia, con el rechazo de la tradición de la Iglesia como fuente de la verdad y como autoridad en la interpretación bíblica.
  • Abolición del celibato sacerdotal obligatorio.
  • Reducción de los sacramentos a dos: bautismo y eucaristía.

En Alemania las ideas de Lutero se extendieron rápidamente, por estar dividida en múltiples estados cuyos príncipes deseaban independizarse de la autoridad del emperador Carlos V y del Papa. De este modo, la Reforma se convirtió en un arma ideológica para justificar intereses políticos.
   En Inglaterra, la misma motivación política, impulsada por el deseo de reforzar la monarquía autoritaria, propició la separación respecto a la Iglesia de Roma cuando Enrique VIII (1509-1547) decidió crear la Iglesia anglicana (1534).
   En Suiza, la Reforma tuvo como protagonistas a Juan Calvino (1509-1564), quien instauró en Ginebra un gobierno religioso basado en la doctrina de la predestinación. Fue Calvino y el gobierno de Ginebra quienes condenaron a la hoguera al humanista español Miguel Servet, irónicamente llevando a cabo una condena que ya había recibido de la inquisición del Papa.
  El Calvinismo se propagó por los Países Bajos, Escocia (presbiterianos), Inglaterra (puritanos) y Francia (hugonotes).
    La consecuencia principal de la Reforma fue la división de Europa en diversas confesiones enfrentadas. Tras la paz de Augsburgo (1555) entre Carlos V y los príncipes protestantes alemanes, se impuso la idea de que los súbditos estaban obligados a abrazar la religión de su señor, según la fórmula cuius regio, eius religio («tal es su país, tal su religión»), esto presuponía el reconocimiento de que la unidad religiosa católica se había roto 

El Concilio de Trento y la Contrarreforma
La Iglesia católica también tenía un anhelo de reforma, pero la verdadera reacción sólo tuvo lugar cuando se comprobó que el acuerdo con los protestantes era imposible.
   El resultado fue la Contrarreforma, cuyos principios eran opuestos a los de la Reforma de Lutero. El Concilio de Trento (1545-1563) fue convocado por el Papa Paulo III para fijar el dogma católico y crear nuevos medios de difusión de la doctrina.
   Las consecuencias inmediatas del Concilio fueron:

  • El dogma: se mantuvieron la creencia en la salvación por la fe y también por las obras, los siete sacramentos, el celibato sacerdotal y el culto a la Virgen y los santos; se ratificó la posición del Papa como cabeza de la cristiandad y la autoridad exclusiva de la Iglesia para interpretar los textos sagrados.
  • Nuevos medios: se crearon los seminarios para mejorar la educación del clero, se fundaron numerosas escuelas, se estableció el catecismo y se intensificó la labor misionera en otros continentes.
  • La Compañía de Jesús, fundada en 1540 por el vasco San Ignacio de Loyola (1491-1556), esta organización fue el principal apoyo de los papas para poner en práctica la Contrarreforma.

ACTIVIDAD: Lee el siguiente fragmento de Miguel Servet y responde:
Con mis propios ojos he visto yo mismo cómo lo llevaban con pompa al Papa sobre sus hombros los príncipes, fulminando cruces con la mano, y cómo lo adoraba todo el pueblo de rodillas a lo largo de las calles. Llegaban al extremo de que los que podían besarle los pies o las sandalias se consideraban más afortunados que los demás y proclamaban que habían obtenido numerosas indulgencias, gracias a las cuales les serían reducidos largos años de sufrimientos infernales.
Restitución del Cristianismo. 1553
- ¿Qué opinión albergaba Servet hacia el poder de los Papas y por qué?

- ¿Qué consecuencias tuvo expresar estas ideas?

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