lunes, 30 de septiembre de 2019

19-20 EXÁMENES Y CRITERIOS DE CALIFICACIÓN

Al finalizar cada una de las evaluaciones se realizará un examen, calificado sobre 10 puntos.
Si el/la alumno/a  hubiera asistido al menos al 75% del horario lectivo  presencial  a la calificación de examen se le podrá sumad hasta 2 puntos (20%) correspondientes a actividades desarrolladas en clase. En todo caso la calificación mínima en el examen deberá ser de 4 puntos.

Examen de Primera Evaluación: jueves 12 de diciembre de 2019.
Contenido: 10 preguntas sobre los temas 1º al 4º incluidos.

martes, 17 de septiembre de 2019

2019 -20 INICIO DEL CURSO DE CIENCIAS SOCIALES PARA EL GRUPO DE NIVEL 2 DISTANCIA DE MAÑANA

Bienvenidos/as al blog de apoyo al curso de Ciencias Sociales para el Grupo de Nivel 2 Distancia en turno de Mañana.
Mi nombre es Carlos Caballero y a través de este blog y de email podré solventar todas las aclaraciones y dudas en torno al desarrollo de los contenidos de la materia. Así como en las clases presenciales y tutorias.
Las entradas de este blog anteriores a la presente (SEPTIEMBRE 2019) podrán servir de ampliación y profundización cuando así se indique.

PARA MANTENER EL CONTACTO CON EL PROFESOR, DUDAS O CUALQUIER TIPO DE CONSULTA DIRIGIRSE AL EMAIL correohisart@gmail.com

Los contenidos o temas para este curso, agrupados en tres evaluaciones serán los siguientes:


PRIMERA EVALUACIÓN
1.      Geografía Económica
2.      La Época Moderna. El arte del Renacimiento y del Barroco
3.      La Ilustración y el Despotismo Ilustrado. Neoclásico
4.      La Época de las Revoluciones Burguesas. Romanticismo y Realismo

SEGUNDA EVALUACIÓN
5.      La Revolución Industrial, el Movimiento Obrero y el Socialismo
6.      El Imperialismo, el Colonialismo y la Primera Guerra Mundial
7.      La Época de Entreguerras, la Revolución Rusa, la Crisis y el Fascismo
8.      La Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias. La ONU

TERCERA EVALUACIÓN
9.      El Mundo Actual : de la Guerra Fría a la Globalización
10.   España en el siglo XX: la crisis de la Restauración, la Segunda República y la Guerra Civil
11.   España en el siglo XX: la Dictadura de Franco, la Transición y la Actualidad
 El Arte del siglo XX: las Vanguardias. La Música del siglo XX

lunes, 29 de enero de 2018

6. EL ARTE DEL RENACIMIENTO




El principio fundamental del Renacimiento fue la recuperación de los ideales de la Antigüedad clásica, con una recreación original que tenía como pilares la consideración del arte como actividad autónoma y superior, desvinculada ya de la religión, y la ubicación del ser humano como centro del universo, según las concepciones filosóficas del humanismo. Desde un punto de vista cronológico, se extendió, esencialmente en Italia, desde la segunda mitad del siglo XIV hasta el siglo XVI.

La Pintura Flamenca
Aún siendo fundamentales los avances artísticos que se produjeron en Italia hay que tener en cuenta la aparición de un importante estilo de pintura en Flandes durante el siglo XV que partiendo del Gótico desarrolló una serie de representaciones pictóricas fundamentales.
   La principal aportación de esta escuela es la utilización de la técnica al óleo, que permite una mayor viveza y enriquecimiento de la gama cromática, la realización de veladuras y la obtención de colores compuestos. Los rasgos más definitorios del estilo flamenco fueron el mayor naturalismo y el gusto por el detalle a través de una técnica minuciosa. Los iniciadores de la escuela flamenca fueron Jan van Eyck (1390-1441) (Políptico del Cordero y El matrimonio Arnolfini) y Roger van der Veiden (1400-1464) (Descendimiento de la Cruz, en el Museo del Prado[1]. Sin embargo, dentro de la escuela destacó una figura excepcional, avanzada para su época: Hieronymus Bosch, llamado el Bosco (1450-1516), que desarrolló en sus obras un mundo fantástico de complejas imágenes simbólicas  (El jardín de las delicias M P).

Arquitectura
Las primeras fuentes accesibles para desarrollar el principio renacentista de la recuperación de los valores de la Antigüedad clásica en Italia fueron las ruinas romanas. Junto con ellas tuvo extraordinaria importancia el tratado De architectura del romano Marco Vitruvio (siglo I d. C.), que fue recuperado, interpretado e ilustrado a lo largo del siglo XV. Los dos grandes arquitectos de la primera etapa del Renacimiento son:
  • Filippo Brunelleschi (1377-1446): alcanzó fama legendaria por resolver el problema de la gran cúpula de la iglesia de Santa María del Fiore de Florencia, con dos estructuras superpuestas que sustentaban en todo momento la cúpula exterior a medida que se levantaba.
  • Leone Battista Alberti (1404- 1472): entre sus obras destaca la fachada de Santa María Novella y el palacio Rucellai, ambos en Florencia.
  
Tras el nacimiento y desarrollo del Renacimiento en Florencia a lo largo del siglo XV, la arquitectura alcanzó su etapa de madurez principalmente en Roma, donde produjeron lo mejor de su obra  Donato Bramante  (1444-1514) y  Miguel Ángel Buonarrotti (1475-1564).
   La Roma de las primeras décadas del siglo XVI alcanza el esplendor con el llamado Renacimiento clásico. La principal obra fue la basílica de San Pedro, iniciada en 1506 sobre un proyecto de Bramante y continuada después por Miguel Ángel, que aún dejaría inconcluso a su muerte el levantamiento de la grandiosa cúpula, terminada por Vignola.
   Tras el auge del Renacimiento clásico se desarrollaron dos tendencias: el manierismo, caracterizado por una interpretación libre y subjetiva de los principios estilísticos, y el arte de la Contrarreforma, más uniforme e inspirado en los ideales pastorales de la iglesia de la época.
En este contexto se desarrollaron importantes escuelas locales y nacionales:
  • En Venecia destacó el estilo clásico, recargado y opulento. Destacó el arquitecto Andrea Palladio (1508-1580) (Villa Rotonda).
  • La escuela española contó con notables manifestaciones de tendencia manierista, como el palacio de Carlos V en La Alhambra, obra de Pedro de Machuca (1490-1550). Alcanzó, no obstante, su más significativa expresión en el gran ejemplo de arquitectura de la Contrarreforma que es el palacio-monasterio de San Lorenzo de El Escorial, ordenado construir por Felipe II y obra de Juan de Herrera (1530-1597).

Escultura
La escultura renacentista tenía como objetivo principal la representación de la belleza. Al escultor no le bastaba con plasmar la realidad, sino que debía hacerlo con el mayor rendimiento estético. Como en el resto de las artes, en la escultura se percibe una cierta diferenciación entre el estilo del siglo XV, en el que se empleó con profusión el bronce, y el virtuosismo del siglo XVI, en el que se tendió a utilizar con preferencia el mármol.
   Uno de los primeros acontecimientos escultóricos del Renacimiento fue la convocatoria del concurso para realizar las puertas para el baptisterio de Florencia. En él compitieron tres de las grandes figuras de la escultura renacentista: Lorenzo Ghiberti (1378-1455) y Filippo Brunelleschi del que hemos hablado en la Arquitectura. El ganador fue  Ghiberti. En los relieves en bronce que componen esta obra se puede apreciar un estilo muy innovador que partiendo de los modelos de la escultura clásica llega a la integración de la perspectiva en una representación escultórica..
   Sobresalió, en Florencia también,  con vigor la personalidad de uno de los grandes escultores del Renacimiento: Donato di NiccoloDonatello (1386-1466). Su obra se caracteriza por la sensibilidad, la expresividad y la carga psicológica y dramática de los personajes representados. Entre su producción destacan el David, considerado como la primera estatua desnuda exenta del Renacimiento, y la estatua ecuestre del Condottiero Gattamelata.
   La escultura del Renacimiento clásico del siglo XVI estuvo dominada sin duda por la trascendencia de la obra de Miguel Ángel Buonarroti. La creación del genio toscano, quien continuamente repetía de sí mismo que se consideraba sobre todo escultor, aportó nuevos recursos a este arte, como el mayor dinamismo de las formas o la expresión de fuerza contenida.
   Inicialmente inspirado por Donatello, quedó fascinado por las estatuas de la Antigüedad clásica, en su mayoría copias del periodo helenístico, que se descubrieron en su tiempo en las excavaciones romanas.
   De tal inspiración nacieron obras como el célebre David (1504), instalado en la plaza de la Señoría de Florencia. Junto a esa magnífica expresión de arrogancia, serenidad y energía contenida destacan en la producción escultórica de Miguel Ángel la Piedad, en San Pedro del Vaticano, las figuras de Moisés y Los Esclavos, las únicas realizadas para el grandioso proyecto de la tumba del papa Julio II, y el conjunto funerario de las tumbas de Lorenzo y Giuliano de Médicis.

Pintura
El principal objetivo de la pintura renacentista fue la consecución de la belleza, entendida ésta como representación de la realidad, siguiendo los principios humanísticos de racionalidad y equilibrio compositivos, en virtud de los cuales se percibe el placer estético y el del intelecto.
El estilo se inició también en Florencia por los dos autores siguientes:
  • Masaccio (1401-1428): unánimemente considerado como artífice de los principios renacentistas, recuperó, en la breve producción que legó, el espíritu realista de Giotto; eliminó la decoración ornamental del gótico a base de ritmos curvilíneos y fondos dorados y construyó el espacio mediante la aplicación de las leyes de la perspectiva, reivindicando el sentido naturalista de fondos y paisajes. Sus obras clave en este aspecto fueron los frescos de la capilla Brancacci y la Santísima Trinidad.
  • Fra Angélico (1400-1455): es el otro gran referente de la incipiente pintura renacentista, en su obra es más apreciable que en la de Masaccio la evolución del Gótico al Renacimiento. Esto se puede apreciar en La Anunciación y en la Virgen de las granadas (M P).

Posteriormente la pintura florentina adquirió un enorme desarrollo:
  • Paolo Uccello (1397-1475): caracterizó su obra por el aire geometrizante de las figuras. Destaca entre su producción La batalla de San Romano.
  • Piero della Francesca (1429-1492): fue un importante innovador, que desarrolló el mayor interés por el detalle y por la recreación de la realidad histórica representada. Sobresalen en su creación los frescos de San Francisco de Arezzo sobre La leyenda de la Vera Cruz.
  • Andrea Mantegna (1431-1506): incidió como el anterior en el detalle de la ambientación histórica y también en el planteamiento escenográfico, que daba una estudiada unidad dramática a sus composiciones. Tránsito de la Virgen (M P)
  • Sandro Botticelli (1445-1510): alcanzó la máxima expresión de la elegancia y el refinamiento de un estilo idealista en obras como La Primavera o El nacimiento de Venus. Destacó también con obras de carácter narrativo como La historia de Nastaglio degli Honesti (M P)

   La pintura renacentista del siglo XVI cuenta con grandes genios universales, en Italia y en el resto de Europa. Tanto los grandes maestros como los pintores de menor celebridad adoptaron como principal pauta el manierismo, es decir, la expresión individual, según la propia maniera de su estilo y sus inquietudes artísticas.
  • Leonardo da Vinci (1452-1519). La personalidad de Leonardo se reveló en la carta en la que ofrecía sus servicios a Ludovico Sforza, duque de Milán, en la que se presentaba como ingeniero militar y, sólo al final, hacía una breve referencia a sus capacidades como arquitecto, escultor y pintor. Y es que en la obra de este artista la investigación científica jugaba un papel fundamental. Entre su producción pictórica cabe destacar la Adoración de los MagosLa Santa CenaLa Virgen y el Niño con Santa Ana, y el retrato de Mona Lisa.
  • Miguel Ángel Buonarroti. La expresión titánica del arte de Miguel Ángel halló su culminación pictórica en los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina y en el muro del altar de El Juicio Final, realizado en la misma capilla veinte años más tarde.
  • Rafael Sanzio (1483-1520). Se constituyó en el prototipo del equilibro ideal del clasicismo en obras como los frescos de la Stanza de la Signatura del Vaticano, con célebres escenas como La Escuela de AtenasEl Parnaso o La disputa del Sacramento. Rafael creó la imagen característica de la Virgen con el Niño que tras la Contrarreforma se convirtieron en modelos dentro de la pintura católica; Virgen de la silla. También al óleo realizó La Ascensión (M P) y significativos retratos como los de Fornarina y El Cardenal (M P)

   En el siglo XVI la República de Venecia se convirtió en un gran centro de producción pictórica con nombres como Giorgione (1477-1510) (La Tempestad), Tiziano Vecellio (1485-1576), quien fuera retratista oficial de Carlos V, pintor refinado y sensual cultivador del género mitológico, el retrato y la temática religiosa e histórica, (Carlos V en la batalla de Mühlberg, Danae y Venus y la música, M P), Tintoretto (1518-1594) (El lavatorio de los pies M P) y Il Veronese (1528-1588) (Las Bodas de Canaa y Jesús en el Templo, M P).
   En Alemania cabe destacar la figura de Alberto Durero (1471-1553), gran dominador del dibujo y autor de diversos tratados sobre técnica pictórica, que fueron empleados por artistas de varias generaciones posteriores: Adán y Eva (M P)
   En España el Renacimiento pictórico se vio dominado por la figura de Doménikos Teotocópoulos, El Greco (1541-1614). Afincado en Toledo, El Greco desarrolló creaciones manieristas, con una acusada estilización de las figuras y un colorido desconocido hasta entonces, en obras como El entierro del conde de Orgaz, San Mauricio y la legión tebana, El Expolio y La Adoración de los Pastores (M P). Cultivó intensamente el retrato reflejando con gran maestría la psicología de sus retratados; Cabaññero de la mano en el pecho (M P).



[1] Museo del Prado. M P.

martes, 9 de enero de 2018

5. LAS MONARQUÍAS ABSOLUTAS DE LOS SIGLOS XVI Y XVII




La Europa de Carlos V
   Carlos V intentó recuperar en Occidente la antigua idea de una Europa unida bajo un solo imperio. La expansión del protestantismo y el fortalecimiento de las monarquías europeas hicieron fracasar este proyecto imperial.
   Carlos de Habsburgo (1500-1558), hijo del archiduque de Austria Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, reunió en su persona una importante herencia familiar que le hizo ser el monarca hegemónico de la política europea durante la primera mitad del siglo XVI:

  • De su abuela paterna, María de Borgoña, recibió los Países Bajos y el Franco Condado y heredó el título de duque de Borgoña.
  • De su abuelo paterno, el emperador Maximiliano I, recibió en 1519 la herencia patrimonial de la familia de los Austrias (o Habsburgo) y los derechos para poder ser elegido emperador de Alemania, lo que sucedió en ese mismo año.
  • De sus abuelos maternos, los Reyes Católicos, heredó en 1516 los reinos de España, junto con los territorios americanos, que pertenecían a Castilla, y los italianos (Nápoles, Sicilia y Cerdeña), unidos a la Corona de Aragón.
   La aspiración de Carlos V de conseguir una Europa cristiana bajo su autoridad chocó con la continua oposición de Francia, cuyos monarcas, Francisco I Enrique II  se sentían rodeados por los estados del emperador y rivalizaban con él por el control del ducado de Milán y el norte de Italia. El imperio de Carlos V llevó a cabo hasta cinco guerras contra Francia. En 1525 se produjo la victoria imperial en Pavía por la que se ocupó el ducado de Milán. Francisco I se alió con el Papa Clemente VII. Las tropas imperiales saquearon Roma (1527) pero poco más tarde Carlos V fue coronado en Bolonia por el Papa (1530).
   La Reforma religiosa iniciada por Martin Lutero fue apoyada por muchos príncipes alemanes que deseaban oponerse a la autoridad del emperador y adueñarse de las grandes posesiones de la Iglesia alemana. En sucesivas Dietas (reuniones parlamentarias) el emperador intentó dialogar con Lutero y los príncipes protestantes, pero no se alcanzó un acuerdo. Agotado el diálogo, los bandos enfrentados recurrieron al uso de la fuerza. Los protestantes alemanes constituyeron la Liga de Smalkalda mientras los católicos se unieron en la Liga de Nüremberg. En 1547, las tropas imperiales al mando del duque de Alba derrotaron a los protestantes en la batalla de Mühlberg. Por la paz de Augsburgo (1555), Carlos V reconoció la libertad religiosa de los príncipes alemanes, lo que significaba el triunfo del protestantismo en Alemania.
   El otro gran imperio del siglo XVI era el Imperio  turco otomano, que se extendía por gran parte de la Europa oriental y el Próximo Oriente y que alcanzó su época de mayor esplendor con Solimán el Magnífico (1520-1566). Carlos V combatió al Imperio musulmán, que amenazaba la integridad de la cristiandad.
   En 1529, tras haberse apoderado de Hungría, el sultán se dirigió contra Viena, el corazón de los estados patrimoniales de la Casa de Austria. Un nuevo asedio se produjo en 1531; Carlos V acudió en defensa de Viena y logró rechazar a los turcos.

El Imperio de Felipe II
Felipe II (1527-1598) reunió en sus manos unos enormes territorios que, como defensor del catolicismo, trató de mantener unidos frente a los múltiples enemigos que heredó del reinado de su padre y a los problemas económicos de un Imperio en el que «no se ponía el Sol».
   Felipe II  fue coronado rey tras la abdicación de su padre, el emperador Carlos V, en 1556. Salvo el archiducado de Austria y el Imperio alemán, que pasaron a su tío Fernando, el nuevo rey reunió en sus manos un vasto Imperio:

  • España, y especialmente Castilla, su región más rica, constituían la base de su poder.
  • Los estados patrimoniales de Carlos V comprendían los Países Bajos, el Franco Condado, el MilanesadoNápoles, Sicilia y Cerdeña.
  • En África heredó las plazas de OránAlcazarquivir, Melilla Tánger.
  • En América sus dominios se extendían desde California y Florida hasta el estrecho de Magallanes.
  • En Asia, Filipinas y varias islas del Pacífico.
  • En 1581 logró la unidad ibérica al ser coronado rey de Portugal.

La inmensidad del Imperio, que con las colonias ultramarinas portuguesas adquirió un carácter universal, supuso una enorme responsabilidad para Felipe II, cuya actitud enérgica como campeón de la Contrarreforma le convirtió en una figura histórica muy controvertida.

  • Contra el Imperio Turco Felipe II formó la Liga Santa con el Papa Pío V y Venecia, y organizó una poderosa flota que, al mando de Juan de Austria , derrotó a la flota turca en la batalla de Lepanto (1571).
  • Venció a Enrique II de Francia en la batalla de San Quintín (1557) y en las ocho guerras de religión francesas (1562- 1594) apoyó al bando católico frente a los hugonotes, dirigidos por Enrique de Navarra (futuro Enrique IV)
  • En 1566 los Países Bajos, cuya población se había convertido mayoritariamente al Calvinismo, se sublevaron contra el dominio español,. La represión efectuada por el duque de Alba entre 1567 y 1573 dio lugar a la leyenda negra sobre España. En 1581 las provincias del Norte declararon su independencia.
  • En 1588 Felipe II organizó la Armada Invencible con la intención de invadir Inglaterra, cuya reina, Isabel I (1558-1603), estaba apoyando a los protestantes holandeses. La resistencia de la flota inglesa y el desastre causado por una tempestad dieron lugar a la derrota española.

El Siglo XVII: La lucha por la hegemonía
La decadencia española y la lucha por la hegemonía en Europa caracterizaron el siglo XVII. En Francia se desarrolló el modelo político del absolutismo y el eje de la economía se desplazó desde el Mediterráneo al Atlántico, especialmente a las nuevas potencias coloniales, Inglaterra y los Países Bajos.
   En Francia, el país más rico y poblado de Europa, triunfó la monarquía absoluta gracias a la acción política del cardenal Richelieu, ministro de Luis XIII (1610- 1643), y del cardenal Mazarino (1602-1661), que gobernó durante la minoría de edad de Luis XIV (1643-1715).
   Con Luis XIV, el Rey Sol, Francia pretendió convertirse en la principal potencia europea, frente a los Habsburgo de España y Austria .
   En Inglaterra, las revoluciones de 1640 y 1688 terminaron con los intentos de imponer la monarquía absoluta y, de la mano de Guillermo de Orange (1689-1702), se impuso la monarquía parlamentaria, en la que el poder del rey se hallaba limitado por el Parlamento.
   La lucha por la hegemonía entre las potencias europeas, al mismo tiempo que el conflicto religioso, se manifestó principalmente en la guerra de los Treinta Años (1618-1648). Este tremendo conflicto se inició en Praga (Bohemia) cuando los protestantes se sublevaron contra las autoridades imperiales católicas que pidieron ayuda a Felipe III de España. Aunque en un principio el ejército de los tercios españolas consiguió algunas victorias las sucesivas intervenciones de Dinamarca y Suecia y finalmente de Francia, a partir de 1635, como aliada del bloque protestante,significaron la derrota de los Habsburgo. En 1643 se produjo la derrota en la batalla de Rocroi. Y en 1648 por la paz de Westfalia, España reconoció la independencia de los Países Bajos y Francia quedó convertida en el árbitro de la política europea.
   España y Francia continuaron en guerra hasta 1658, cuando los franceses, con ayuda de los ingleses, vencieron definitivamente al ejército español. Por la paz de los Pirineos (1659) España perdió el Artois, el Rosellón, la Cerdaña y varias plazas en Flandes.

Los Austrias del siglo XVII
En pleno Siglo de Oro de la cultura española, los últimos reyes de la Casa de Austria tuvieron que afrontar la derrota militar y la decadencia del país como potencia mundial. La política unificadora del conde-duque de Olivares provocó la sublevación de Cataluña y Portugal, mientras que las numerosas guerras exteriores agotaron la economía.
   Felipe III (1598-1621) no continuó el gobierno personal de su padre, Felipe II, sino que abandonó las responsabilidades de gobierno en manos de personas de confianza conocidas como validos. El principal ministro de su reinado fue el duque de Lerma, hombre de ambición desmedida que anteponía sus intereses particulares a los de la nación.
   En 1609 fue decretada la expulsión de los moriscos. Más de 400.000 musulmanes, en su mayoría campesinos y artesanos, abandonaron España, lo que supuso una importante pérdida demográfica y un grave perjuicio económico.
   Felipe IV (1621-1665) dejó el gobierno en manos del conde-duque de Olivares (1587-1645). En política exterior, España volvió a implicarse en los conflictos europeos.
   Se reanudaron las hostilidades con los Países Bajos, dentro de la guerra de los Treinta Años. El esfuerzo bélico supuso un considerable gasto para un país sumido en una profunda crisis económica. Y se reactivó el conflicto con Francia que no terminó hasta 1659 con la paz de los Pirineos que fue también una derrota española.
    El resultado de estos conflictos fue el final definitivo de la hegemonía española.
   En política interior, Olivares intentó imponer una rígida centralización. Castilla era el único reino que pagaba impuestos, lo que dio lugar a una política de unificación de la hacienda y el ejército que, a la postre, provocó una sucesión de rebeliones:

  • En Cataluña se produjo en 1640 la sublevación del Corpus de sangre. La guerra duró doce años y concluyó con la rendición de Barcelona.
  • Portugal se sublevó también en 1640 y en 1668 consiguió su independencia.
  • Otros intentos de secesión se produjeron en Andalucía (1641), Navarra, Aragón (1646), Nápoles y Sicilia (1647).

Carlos II el Hechizado (1665-1700) heredó el trono con sólo cuatro años de edad. Su madre, Mariana de Austria, se encargó de ejercer la regencia hasta 1677.
   El reinado de Carlos II fue crítico para España: nuevas guerras contra Francia, hambre, peste y deserciones en el ejército por falta de víveres. El rey realmente padecía un grave retraso mental, pero los clérigos de la corte, creyendo que estaba poseído por el diablo, intentaron extraer de su cuerpo el espíritu maligno mediante exorcismos.
   En su mayoría de edad, el rey sufrió repetidas crisis de demencia y quedó a merced de su madre. Mientras, España se vio envuelta en las guerras de Luis XIV de Francia:
   Hacia 1690 estaba claro que el rey español iba a morir sin descendencia. En Europa se formaron dos bandos en torno a los dos pretendientes al trono, Carlos de Austria y Felipe de Borbón, los cuales se enfrentarían en la guerra de Sucesión española a partir de la muerte de Carlos II en 1700.




domingo, 19 de noviembre de 2017

T 4 EL HUMANISMO Y LA REFORMA PROTESTANTE



El Humanismo
El Humanismo es la corriente intelectual y cultural que se desarrolla en Europa Occidental durante los siglos XV y XVI y que tuvo como objetivo liberarse del pensamiento dominante durante el final de la Edad Media, la Escolástica Católica. Se caracterizó por:

  • El antropocentrismo, o interés por el hombre como centro del universo.
  • La admiración por la cultura de la Antigüedad griega y romana.
  • El individualismo en la búsqueda de la verdad mediante la razón y el estudio personal.

La difusión de las obras de los humanistas y de los autores clásicos se vio favorecida por la imprenta, inventada hacia 1440 por el alemán Johannes Gutenberg (1400-1468).
   El desarrollo del Humanismo corrió parejo al de la  revolución científica:

  • Nicolás Copérnico (1473-1543) formuló su teoría del heliocentrismo, según la cual el Sol era el centro del universo y la Tierra giraba a su alrededor.
  • Andrés Vesalio (1514-1564) impulsó el estudio de la anatomía humana, y el español Miguel Servet (1511-1553) elaboró una avanzada teoría de la circulación de la sangre, junto a sus críticas de los dogmas religiosos por las que fue condenado a la hoguera.
  • Los descubrimientos geográficos impulsaron otras ciencias, como la geografía, la botánica, la zoología y la cartografía.

Pero el gran impulsor del Humanismo fue el holandés Erasmo de Rotterdam (1469 - 1536) quien inició la crítica sobre las supersticiones y las malas prácticas de la Iglesia Católica, sus principales obras fueron El Enchiridion, donde aboga por una fe cristiana racional y personal, y El Elogio de la Locura, en la que critica no solo los excusos religiosos sino también las injusticias sociales y políticas. Las obras y el estilo de Erasmo ejercieron  una gran influencia sobre los autores españoles de los siglos XVI y XVII como Miguel de Cervantes o Francisco de Quevedo.
    La gran diferencia entre los humanistas y los reformadores protestantes consistió en que los primeros nunca llegaron a romper con la Iglesia de Roma, mientras los segundos si, creando nuevas iglesias cristianas reformadas.

La Reforma Protestante
Desde finales de la Edad Media, se sentía la necesidad de emprender una profunda reforma religiosa que acabara con los vicios y la corrupción de la Iglesia. Lutero, en Alemania, fue el primero en romper con el dogma establecido, poniendo fin a la unidad de la cristiandad occidental.
   A principios del siglo XVI la imagen que ofrecía la Iglesia indignaba a muchos cristianos, que no podían aceptar prácticas como la compraventa de cargos eclesiásticos, el lujo de los papas, que se comportaban como príncipes autocráticos, la vida relajada de los clérigos y su escasa preparación.
   Martin Lutero (1483-1546), monje agustino y profesor de teología de la Universidad de Wittenberg, se rebeló contra Roma cuando el Papa León X (1513-1521) ordenó, en 1517, la predicación de indulgencias, es decir, el perdón de los pecados a cambio de limosnas para financiar la reconstrucción de la basílica de San Pedro.
   El 30 de octubre de ese año Lutero fijó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus noventa y cinco tesis contra la doctrina católica. Los puntos principales de su reforma eran:

  • La justificación por la fe: las personas se salvan sólo por su fe, y no por sus obras.
  • El sacerdocio universal: todos los creyentes pueden interpretar libremente los textos sagrados.
  • El libre examen de la Biblia, con el rechazo de la tradición de la Iglesia como fuente de la verdad y como autoridad en la interpretación bíblica.
  • Abolición del celibato sacerdotal obligatorio.
  • Reducción de los sacramentos a dos: bautismo y eucaristía.

En Alemania las ideas de Lutero se extendieron rápidamente, por estar dividida en múltiples estados cuyos príncipes deseaban independizarse de la autoridad del emperador Carlos V y del Papa. De este modo, la Reforma se convirtió en un arma ideológica para justificar intereses políticos.
   En Inglaterra, la misma motivación política, impulsada por el deseo de reforzar la monarquía autoritaria, propició la separación respecto a la Iglesia de Roma cuando Enrique VIII (1509-1547) decidió crear la Iglesia anglicana (1534).
   En Suiza, la Reforma tuvo como protagonistas a Juan Calvino (1509-1564), quien instauró en Ginebra un gobierno religioso basado en la doctrina de la predestinación. Fue Calvino y el gobierno de Ginebra quienes condenaron a la hoguera al humanista español Miguel Servet, irónicamente llevando a cabo una condena que ya había recibido de la inquisición del Papa.
  El Calvinismo se propagó por los Países Bajos, Escocia (presbiterianos), Inglaterra (puritanos) y Francia (hugonotes).
    La consecuencia principal de la Reforma fue la división de Europa en diversas confesiones enfrentadas. Tras la paz de Augsburgo (1555) entre Carlos V y los príncipes protestantes alemanes, se impuso la idea de que los súbditos estaban obligados a abrazar la religión de su señor, según la fórmula cuius regio, eius religio («tal es su país, tal su religión»), esto presuponía el reconocimiento de que la unidad religiosa católica se había roto 

El Concilio de Trento y la Contrarreforma
La Iglesia católica también tenía un anhelo de reforma, pero la verdadera reacción sólo tuvo lugar cuando se comprobó que el acuerdo con los protestantes era imposible.
   El resultado fue la Contrarreforma, cuyos principios eran opuestos a los de la Reforma de Lutero. El Concilio de Trento (1545-1563) fue convocado por el Papa Paulo III para fijar el dogma católico y crear nuevos medios de difusión de la doctrina.
   Las consecuencias inmediatas del Concilio fueron:

  • El dogma: se mantuvieron la creencia en la salvación por la fe y también por las obras, los siete sacramentos, el celibato sacerdotal y el culto a la Virgen y los santos; se ratificó la posición del Papa como cabeza de la cristiandad y la autoridad exclusiva de la Iglesia para interpretar los textos sagrados.
  • Nuevos medios: se crearon los seminarios para mejorar la educación del clero, se fundaron numerosas escuelas, se estableció el catecismo y se intensificó la labor misionera en otros continentes.
  • La Compañía de Jesús, fundada en 1540 por el vasco San Ignacio de Loyola (1491-1556), esta organización fue el principal apoyo de los papas para poner en práctica la Contrarreforma.

ACTIVIDAD: Lee el siguiente fragmento de Miguel Servet y responde:
Con mis propios ojos he visto yo mismo cómo lo llevaban con pompa al Papa sobre sus hombros los príncipes, fulminando cruces con la mano, y cómo lo adoraba todo el pueblo de rodillas a lo largo de las calles. Llegaban al extremo de que los que podían besarle los pies o las sandalias se consideraban más afortunados que los demás y proclamaban que habían obtenido numerosas indulgencias, gracias a las cuales les serían reducidos largos años de sufrimientos infernales.
Restitución del Cristianismo. 1553
- ¿Qué opinión albergaba Servet hacia el poder de los Papas y por qué?

- ¿Qué consecuencias tuvo expresar estas ideas?

lunes, 23 de octubre de 2017

3. EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA Y SUS CONSECUENCIAS





1. EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA
   A lo largo del siglo XV, Castilla y Portugal se presentaron como los dos reinos pioneros en las exploraciones atlánticas. Ambas coronas disponían de una marina cualificada, de enclaves insulares estratégicos para utilizar como bases, habían perfeccionado la cartografía, empleaban instrumentos como la brújula y el astrolabio y navegaban en carabelas. Los marinos portugueses estaban, no obstante, más adelantados y en el último tercio del siglo habían bordeado ya la costa africana occidental en busca de la ruta hacia las Indias y las especias. Castilla, por su parte, solo disponía en la ruta atlántica de las islas Canarias.
   En estas circunstancias aparece Cristóbal Colón (1451-1506), quien era un experimentado marino genovés.  En 1486 expuso ante la corte castellana su proyecto de llegar a las Indias por la ruta oeste. Colón consiguió al final de la Guerra de Granada firmar las Capitulaciones de Santa Fe, una merced regia por la que Colón era nombrado almirante, virrey y gobernador general de las tierras que descubriera, recompensándole además con una décima parte de las riquezas que encontrara. Entre 1492 y 1504, Colón organizó hasta cuatro viajes:
   El primer viaje (1492). Partiendo del puerto de Palos (Huelva), con la compañía de los hermanos Pinzón, una tripulación que rondaba los cien marinos y a bordo de las naves Pinta, Niña y Santa María, el 12 de octubre llegaron a Guanahaní (rebautizada entonces como San Salvador, una de las pequeñas islas que se encuentran entre Cuba y Florida). Continuaron hasta Juana (Cuba) y la Española (Santo Domingo), para regresar finalmente a la Península en marzo de 1493.
   El segundo viaje (1493-1496): Con más de mil hombres en esta ocasión, Colón exploró otras islas como las Antillas menores, San Juan Bautista (Puerto Rico) y Santiago (Jamaica). En este viaje comenzaron las hostilidades con los indígenas, a los que se sometió por la fuerza e incluso se enviaron a la península como esclavos. Las tensiones con Portugal por el control del Atlántico se incrementan notablemente por estas fechas, siendo necesario un acuerdo, el Tratado de Tordesillas (1494) a fin de repartirse las zonas de influencia de cada Corona.
   Durante el tercer (1498-1500) y cuarto (1502-1504) viajes las exploraciones se dirigen hacia el sur, a lo largo de la costa de América Central y hasta la desembocadura del Orinoco.
   Colón murió en 1506 convencido de haber llegado a Asia. Finalmente en 1513, Vasco Núñez de Balboa, tras atravesar el istmo de Panamá, descubrió el mar del Sur (océano Pacífico), confirmando así que un continente entero se interponía entre Europa y las especias.

2. CONQUISTA Y COLONIZACIÓN
De manera prácticamente inmediata el descubrimiento de América, desde la Península Ibérica se diseñó todo un proceso de conquista y colonización entre los siglos XVI-XVIII que podríamos dividir en tres grandes etapas:
  
   1. Las conquistas antillanas. 1502-1519: Se iniciaron con el sometimiento de La Española, Cuba y el resto del archipiélago de las Antillas. Por otra parte Carlos V retomó la obsesión inicial de Colón de establecer una ruta por occidente hacia Asia, fruto de la cual se produce la primera circunnavegación del mundo a cargo de Magallanes y Elcano entre 1519-1522.
   2. Las conquistas continentales. 1519-1549: Destacando la conquista del Imperio Azteca de México entre 1519-1521 por Hernán Cortés y la del Imperio Incaico del Perú entre 1531-1535 por Francisco Pizarro.
   Estas conquistas tuvieron aspectos coincidentes, como que ambos imperios contaban con una numerosa población sedentaria y acostumbrada a la obediencia que fue utilizada por los conquistadores para explotar sus riquezas mineras especialmente de plata. Desde muy pronto se pusieron en explotación dos enormes yacimientos de mineral de plata: Zacatecas en México y Potosí en Bolivia. Naturalmente con el trabajo esclavizado de indígenas.
   En las conquistas influyó mucho la superioridad tecnológica militar de los conquistadores. Fue decisiva la ejecución de los emperadores de los dos imperios, Moctezuma del Imperio Azteca y Atahualpa del Inca.
   3.  Las conquistas interiores. 1550 - siglo XVIII: En este período se fueron sumando Nueva México, Florida, Texas, California, cuenca del Orinoco y el interior de Argentina. Asimismo, desde México se exploró el Pacífico, conquistándose las Islas Filipinas entre 1565-1571.

   En líneas generales la conquista y posterior colonización implicaron consecuencias fatales para la población indígena entre las que caben destacar: el fuerte descenso demográfico fruto de las enfermedades de origen europeo y la dureza del trabajo al que fueron sometidos y la aculturación impuesta sobre todo a través de un severo proceso evangelizador que acabó con las formas de vida y creencias tradicionales.
   Tanto fue así que desde bien pronto  surgieron voces críticas con los métodos empleados, en especial desde la orden religiosa de los dominicos, que denunciaban prácticas como la encomienda, fórmula de explotación a caballo entre la esclavitud y el feudalismo: a un encomendero colonizador se le asignaba una partida de encomendados indios que trabajaban la tierra y pagaban tributos a cambio de protección y evangelización.
   Antonio Montesinos (1475- 1540) y Bartolomé de las Casas (1484-1566) protagonizaron en la primera mitad del siglo XVI un debate en torno a la legitimidad de la conquista  y denunciaron el genocidio de los indígenas. El libro de Las Casas Brevísima relación de la Destrucción de las Yndias tuvo una enorme repercusión.

3. GOBIERNO Y ADMINISTRACIÓN EN EL IMPERIO COLONIAL
   Al descubrimiento y conquista de los nuevos territorios siguió desde principios del siglo XVI un proceso de colonización y explotación de recursos para el cual la metrópoli necesitó extender su aparato administrativo a las colonias. Así, muy tempranamente, en ocasiones sin haber completado el proceso de conquista, la Corona de Castilla promovió instituciones que se ocuparían de los asuntos americanos:

   -La Casa de la Contratación de Sevilla, fundada en 1503, con el cometido de organizar y controlar cualquier intercambio comercial entre la Península y América. Inicialmente la colonia exportó metales preciosos (oro y sobre todo plata) y productos agrícolas desconocidos en Europa (caña de azúcar, cacao, tabaco); e importó ganado, manufacturas y esclavos africanos que sustituyeran o completaran la mano de obra indígena desaparecida.
   -El Consejo de Indias, creado en 1523, con jurisdicción sobre todos los territorios y organismos americanos, que será el principal encargado de legislar, nombrar cargos y fiscalizar todo lo relativo al Nuevo Mundo. Dada la enorme extensión, la tremenda distancia y las peculiaridades de los nuevos territorios, el Consejo de Indias tuvo que promover la creación de instituciones afincadas en los territorios colonizados, entre las que destacaban los virreinatos.
   - Los virreinatos: circunscripción de rango superior gobernadas por un representante del rey. Inicialmente hubo dos: Nueva España (1535), que básicamente se asentó sobre los límites del Imperio Azteca, y Perú (1543) sobre los del Inca.
           
4. IMPACTO DE AMÉRICA EN ESPAÑA
   La explotación española de América coincidió en el tiempo con una teoría política y económica conocida como Mercantilismo. Dicha teoría, hegemónica entre los siglos XVI y XVIII, defendía que la riqueza de un país era directamente proporcional a los metales preciosos que era capaz de controlar. España por tanto no será ajena a prácticas encaminadas a satisfacer este fin:
     La explotación de minas de oro y plata, destacando las de plata de Zacatecas (México) y Potosí (Perú) fueron la principal fuente de riquezas obtenidas de las Indias.
     En cualquier caso, y pese a los problemas que tuvieron que atravesar, la hacienda española experimentó una fase de expansión económica que se tradujo en su correspondiente crecimiento demográfico y por ello un aumento tanto de la demanda de bienes como de la circulación de moneda. Pero hubo muchas circunstancias que provocarían una revolución de los precios marcada por la inflación,  a partir de la cual España fue paulatinamente perdiendo su posición de privilegio en América frente a la pujanza de potencias como Inglaterra, Holanda y Francia.
      El Nuevo Mundo supuso una válvula de escape para un amplio sector de la población española que no encontraba acomodo. Así, desde segundones nobles a gentes sin oficio, pasando por aventureros, se embarcaron hacia las nuevas tierras con la intención de encontrar su lugar. Tanto es así, que en el habla popular se fue instaurando la expresión “hacer las Américas” para referirse a los nuevos territorios como un destino repleto de oportunidades.


TEXTO:
FRAGMENTO DEL SERMÓN DE FRAY ANTONIO MONTESINOS PRONUNCIADO FRENTE A LOS ENCOMENRETOS DE LA ISLA LA ESPAÑOLA (SANTO DOMINGO) EL DOMINGO 21 DE DICIEMBRE DE 1511

   Decid, ¿con qué derecho  y con qué justicia tenéis  en tan cruel y horrible  servidumbre aquestos indios?
   ¿Con qué auctoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban
en sus tierras mansas y pacíficas,  donde tan infinitas dellas, con muerte  y estragos nunca oídos habéis consumido?
   ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados,  sin dalles de comer ni curallos en sus enfermedades  en que, de los excesivos trabajos que les dais,  incurren y se os mueren y, por mejor decir,  los matáis por sacar y adquirir oro cada día?
   ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine  y cognozcan a su Dios y criador,  sean baptizados, oigan misa,  guarden las fiestas y domingos?
   ¿Éstos, no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amallos como a vosotros mismos?
   ¿Esto no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad  de sueño tan letárgico dormidos?

ACTIVIDAD:
   a) Sintetiza por escrito los argumentos de Antonio Montesinos contra el maltrato y explotación de los indígenas.

   b) Explica que era un encomendero y un encomendado.